Santo Domingo, RD. — La Cámara de Cuentas de la República Dominicana informó que la auditoría realizada a la gestión de Roberto Fulcar al frente del Ministerio de Educación no identificó irregularidades, aunque sí incluyó observaciones y recomendaciones orientadas a fortalecer los procesos administrativos y de control interno de la institución.
La auditoría abarcó el período comprendido entre el 17 de agosto de 2020 y el 3 de agosto de 2022, y examinó distintos procedimientos relacionados con la administración de los recursos públicos durante ese período.
Entre los aspectos evaluados figuran los procesos de contratación, ejecución de pagos, adquisición de bienes y servicios, compras, movimientos de recursos financieros, adquisición de equipos tecnológicos, inventarios y nóminas del Ministerio de Educación.
De acuerdo con la Cámara de Cuentas, las conclusiones del informe se concentran en observaciones y oportunidades de mejora, sin establecer la existencia de irregularidades en la gestión auditada.
Auditoría en medio de la pandemia
La institución señaló que los resultados deben ser analizados tomando en cuenta el contexto extraordinario en el que se desarrolló la gestión, marcado por la pandemia de COVID-19, que obligó al sistema educativo dominicano a adoptar medidas especiales para garantizar la continuidad de la enseñanza.
Durante ese período, el Ministerio de Educación tuvo que responder a nuevas condiciones sanitarias, atender las necesidades de estudiantes, docentes y familias y mantener en funcionamiento uno de los sistemas públicos de mayor alcance del país.
La Cámara de Cuentas también indicó que las circunstancias derivadas de la pandemia, junto con las variaciones extraordinarias en los precios de insumos y materias primas, pudieron incidir en determinados procesos administrativos y de ejecución, incluidos algunos relacionados con proyectos de infraestructura educativa.
Recomendaciones para fortalecer los controles
Aunque el informe no establece irregularidades, la auditoría plantea una serie de recomendaciones dirigidas a mejorar la gestión institucional del Ministerio de Educación.
Entre ellas se encuentran el fortalecimiento de los mecanismos de selección y contratación, una mejor organización y custodia de la documentación, el reforzamiento de los controles administrativos y de inventario, así como mejoras en distintos procedimientos internos.
La Cámara de Cuentas precisó que estas observaciones corresponden a aspectos administrativos, documentales, contables, procedimentales y de control interno que requieren ser corregidos o fortalecidos, pero que, según las conclusiones del informe, no constituyen irregularidades.
La evaluación representa un elemento relevante en torno a la gestión de Roberto Fulcar, quien dirigió el Ministerio de Educación durante una etapa caracterizada por importantes desafíos derivados de la pandemia y la transformación de los mecanismos de enseñanza en el país.
