La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) sostuvo que aún no ha retirado el pago electrónico de sus estaciones de combustibles, a la espera de una reunión mañana con el gobierno dominicano para ver si llegan a un acuerdo.
La entidad anunció que este martes esperan reunirse con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), un delegado del presidente Luis Abinader y demás representantes del sector, para explicarles que los comercios no pueden seguir asumiendo los costos que generan las transacciones realizadas con tarjetas en busca de una solución.
“No queremos perjudicar de manera abrupta a los consumidores, estamos esperando el diálogo este próximo martes y de ahí fijaremos la fecha y le avisaremos a la población”, indicó Juan Elías Pérez, presidente de la entidad, quien agregó que si la reunión no resulta fructífera, de manera oficial establecerán el día en que eliminarán todos los verifones de sus 780 estaciones de combustible.
Aunque la medida en principio afectaría a más del 70% de la estaciones de expendio de gasolina a nivel nacional, el dirigente reveló que podrían unirse otras distribuidoras del país a la causa, generando un impacto casi masivo de aplicarse la norma.
La advertencia de suprimir el uso de los datáfonos surge ante los “cobros excesivos” de comisiones que se lleva la banca dominicana en cada compra de este servicio, según explicó Elías Pérez.
“La banca se lleva prácticamente 27 % de la utilidad bruta que nosotros recibimos. Por cada galón de combustible nos cobran siete pesos. Es insoportable, ya que también cobran una comisión por uso de la tarjeta”, se quejó.
Adicional a este 27 %, la banca nacional les cobra siete pesos en cada ocasión que se utiliza una tarjeta de crédito en sus instalaciones.
Aclararon que la medida no es pensada para perjudicar a sus clientes, sino más bien de hacer entender a las empresas financieras involucradas que el negocio de combustibles les genera más pérdidas que ganancias y por ello prefieren retirar todos los verifones de sus estaciones.
“Es una decisión ya pensada, razonada y que en otros países están también llevando a cabo”, respaldó.
Elías Pérez explicó que la medida sirve a modo de paro nacional, considerando que el precio de la comisión que se cobra en las tarjetas en relación a las ventas es bastante alto, calificándolo de abusivo al manifestar que las estaciones de combustibles solo reciben 25 pesos por cada galón que venden y de ahí le pagan 7 pesos más por el uso de las tarjetas.
Estaciones ya cobran en efectivo
Asimismo, los representantes de Anadegas aclararon que, aun cuando algunas estaciones de este hidrocarburo decidieron no hacer uso de estos dispositivos para el pago electrónico, ellos aún no han ordenado esta suspensión en los expendios afiliados y por ello todavía no ha sido implementada.
“Parece que las personas se adelantaron porque vieron la información, pero no se ha dado la instrucción todavía de paralizar. Se dio la información y algunos ya la ejecutaron pensando que ya se había dado la orden, pero se les mandó una comunicación diciéndoles que todavía no paralicen, que ya se les avisará”, dijo Juan Matos, representante de Anadegas.
Elías Pérez añadió que existen muchos de estos negocios donde sostener el costo de las comisiones se les hace imposible y por ello decidieron retirar los verifone antes de lo previsto.
Llamado al diálogo
La vicepresidenta de la República, Raquel Peña, aseguró que ante la alerta del gremio, la solución se encontrará hablando con las partes involucradas para escuchar las demandas y así establecer un acuerdo.
“Ellos van a tener un acuerdo; hablando se entiende la gente, como decimos en buen dominicano”, aseguró.
Por su lado, el empresario del transporte Williams Pérez Figuereo manifestó su preocupación ante esta posición al manifestar que la medida representaría un retroceso importante, ya que obligaría nuevamente a los conductores a manejar grandes cantidades de dinero en efectivo, aumentando los niveles de vulnerabilidad frente a la delincuencia.
“Hemos avanzado en materia de seguridad y no podemos permitir volver a una situación que ponga en riesgo la vida y la integridad de los trabajadores del volante”, expresó el representante del sector.
Especificó que debe buscarse una solución que tome en cuenta tanto las necesidades de los distribuidores de combustibles como la seguridad de los transportistas y usuarios, y reducir los costos relacionados con el uso de tarjetas mediante conversaciones con las entidades financieras.
