Centroamérica.– La intensificación del fenómeno El Niño está agravando la sequía en distintas zonas de Centroamérica y amenaza la seguridad alimentaria, el acceso al agua y los medios de vida de alrededor de siete millones de personas, advirtió la Concertación Regional para la Gestión de Riesgos (CRGR).
La organización, integrada por las Mesas Nacionales de Gestión de Riesgos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, expresó su preocupación por el deterioro de las condiciones en comunidades rurales del denominado Corredor Seco centroamericano.
Según la CRGR, la pérdida de cultivos de maíz y frijol, la disminución de las reservas de alimentos, el aumento de los precios de la canasta básica y la escasez de agua están configurando un escenario de creciente vulnerabilidad para miles de familias.
La organización cita una evaluación realizada por Oxfam junto a organizaciones de Guatemala, El Salvador y Honduras, que documentó los efectos acumulados de las lluvias irregulares, el inicio tardío del ciclo agrícola y los prolongados períodos de canícula.
El estudio señala que numerosos hogares han perdido casi la totalidad de su producción de maíz y frijol, mientras sus reservas de alimentos podrían alcanzarles para apenas tres semanas o menos.
Nicaragua registra déficit de lluvias de hasta 99 %
Uno de los escenarios más críticos se presenta en Nicaragua. De acuerdo con información de la Mesa Nacional de Gestión de Riesgos, basada en reportes del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), durante los primeros 20 días de agosto la zona del Pacífico Occidental recibió un promedio de apenas 1 milímetro de lluvia, frente a una media histórica de 57 milímetros.
Esto representa un déficit de aproximadamente 99 % de las precipitaciones esperadas.
La CRGR advierte que la combinación de sequía extrema y temperaturas récord está acelerando la evaporación de las fuentes de agua, profundizando los niveles de los pozos y aumentando el estrés hídrico de los cultivos.
Costa Rica también enfrenta un fuerte déficit hídrico
En Costa Rica, la provincia de Guanacaste figura entre las zonas más afectadas. El Instituto Meteorológico Nacional ha advertido sobre un fuerte déficit de lluvias que ha reducido los pastizales y la disponibilidad de agua para el ganado.
La CRGR estima que el déficit de precipitaciones previsto para distintas zonas del país podría oscilar entre 10 % y 30 %, generando condiciones de estrés hídrico que afectarían a más de 832,000 personas.
Mientras tanto, la situación también ha llevado a la activación de diferentes niveles de alerta en varios países de la región. El Salvador y Panamá activaron Alerta Roja, mientras Honduras elevó la Alerta Roja en 103 municipios. Costa Rica, por su parte, activó su Estrategia Nacional Contingente ante el Fenómeno de El Niño 2026-2027.
CRGR pide medidas urgentes
Ante este panorama, la Concertación Regional para la Gestión de Riesgos llamó a los gobiernos centroamericanos a adoptar medidas urgentes para proteger a las familias de las zonas más afectadas.
Entre sus principales demandas figuran garantizar la seguridad alimentaria, contener el aumento de los precios de los productos básicos, incrementar la inversión en el Corredor Seco y fortalecer los sistemas nacionales de protección civil y gestión de riesgos.
La organización también pidió a la sociedad civil reforzar el acompañamiento a las comunidades vulnerables y a la cooperación internacional mantener a Centroamérica como una zona prioritaria de atención humanitaria.
La CRGR sostiene que la respuesta debe enfocarse no solo en atender las consecuencias de la sequía, sino también en prevenir nuevos impactos, fortalecer la adaptación al cambio climático y reducir los riesgos que enfrentan las comunidades más vulnerables.
